Decoración con jarrones

¿Quieres animar tu casa de un modo sencillo y sin complicarte demasiado? Coloca un jarrón en alguna estancia de tu hogar y siente renovado el ambiente de forma inmediata. Este detalle ornamental es una buena oportunidad para mostrar nuestra personalidad decorativa.

La versatilidad de formas, materiales y colores es casi inabarcable, pero lo más importante es tener criterio y conocer los cánones más adecuados para rellenarlos y ubicarlos. Está totalmente prohibido elegir un recipiente completamente al azar.

En las mesas del salón o del comedor, e incluso, en unas mesas de terraza o patio, la colocación de un jarrón con flores puede quedar como anillo al dedo. Este mobiliario construye un núcleo importante en las habitaciones, por eso nos debemos preocupar de que el jarrón se vea bien desde todos los ángulos.

Para los muebles que hagan esquina o estén pegados a una pared, no hará falta esmerarse tanto, pues bastará con que lo más estético se aprecie frontalmente. También resulta atractivo colocarlos directamente en el suelo del piso, sobre todo, aquellos que son altos, estrechos y adornados con cañas.

Llénalos de flores

Si queremos ponerle flores a los jarrones que colocaremos sobre las mesas o aparadores, hay que tener en cuenta su tamaño y el tallo de las mismas para que ni sobresalgan demasiado quedando caídas ni se pierdan en el interior del búcaro. Para ello, tenemos que hacer una prueba de medida poniéndolas delante del recipiente y cortarlas simétricamente dejando un sobrante desde el borde del continente hasta la flor de entre 5 y 10 centímetros.

Hay que procurar que el color del objeto decorativo potencie el de las flores elegidas. Los últimos diseños de jarrones son espectaculares y armonizan con cualquier estilo, desde el más clásico al más moderno. Se trata de un elemento distintivo que marca tus preferencias, así que medita bien su elección.